viernes, 25 de enero de 2013

El mejor regalo de navidad - Oneshot

Durante la secundaria comenzó una amistad con un dulce chico nuevo de su clase. Con el pasar del tiempo ese sentimiento de fraternidad se trasformó en algo más. Yunho tenía miedo de confesar sus sentimientos, no sabía si su amigo lo aceptaría o lo rechazaría y se alejaría de él. Decidió callar sus sentimientos y conservar la amistad que tenían.

Al pasar del tiempo el comportamiento de Jae Joong cambió, por lo que se alejaba de Yunho y esto lo ponía triste. Lo que Yunho no sabía era que ese comportamiento se debía a que su amigo se ponía extremadamente nervioso y sentía que su amigo podía ver a través de él.

Yunho triste decide hablar de esta distancia impuesta por el atractivo chico de los ojos grandes.

Un día domingo como cualquier otro Jae Joong descansaba en el jardín trasero de su casa, junto al damasco que su padre había plantado unos años antes de que él viniera al mundo, con un ejemplar antiguo y perfectamente cuidado de Edipo Rey la obra de Sófocles. Sus ojos corrían velozmente por cada línea escrita en esas hojas de color amarillento por los años. Había leído diez veces el libro sabiéndose de memoria la terrible tragedia de Edipo, cada párrafo y canto plasmado en el papel estaba impregnado en su subconsciente. Junto a él yacían otros libros, en sus portadas rezaban los nombres de Sócrates, Platón, Pitágoras, Aristóteles, entre otros filósofos griegos. En un negro opaco con letras doradas el nombre de Leonardo Da Vinci destacaba, era un enorme libro en que se podía encontrar cada detalle conocido de la vida del Maestro Da Vinci.

Jae Joong era un chico inteligente y con un vasto conocimiento de la cultura clásica. Conocimiento que muchas veces le ganaba burlas de sus compañeros, pero eso a él no le importaba, era feliz con sus libros y su único amigo.

A Yunho le gustaba la indiferencia de su amigo para con los brabucones de la escuela, pero lo que más le gustaba de él era la gran inteligencia que poseía.

Tres suaves toques se dejaron escuchar en la puerta de los Kim y SooYoung una de las hermanas de Jae fue a abrir. Frente a sus ojos el atractivo mejor y único amigo se presentaba. De sus labios se dejó escuchar el nombre de su hermano menor. Con una calma propia de su personalidad, guio al chico hasta el jardín trasero donde se encontraba su hermano devorando los libros con premura.

Levanto su vista de la página en que leía como Edipo se arranca los ojos para así no ver su tragedia. Su mejor amigo le sonrió cálidamente y aparatando los libros se sentó junto a él.

- ¿Qué lees?

- Edipo Rey.

- ¿De qué trata?

- De la tragedia de un hombre que sin saberlo se casa con su propia madre.

- Se oye interesante.

- Lo es.

- Jae Joong… venía a preguntarte algo.

- ¿Qué es?

- Quería saber por qué te alejaste de mí, ¿Hice algo mal?, ¿Dije algo que te molestara? – pregunto inquieto el muchacho –

- No hiciste nada malo Yunho.

- ¿Entonces?

- Es algo difícil de explicar.

- Dímelo, yo lo entenderé.

- No puedo decírtelo.

Tan distintos y parecidos al mismo tiempo, Jae Joong también tenía miedo de ser rechazado y volver a esa horrible soledad que le embardo durante años, antes de que Yunho apareciera en su vida.

Durante un largo rato guardaron silencio, Jae Joong había dejado de lado su libro y ahora jugaba nerviosamente con sus manos. Los ojos de Yunho vagaban por el perfil de Jae Joong y eso fue suficiente para darle el valor de confesar sus sentimientos.

- Me gustas – las palabras se deslizaron suavemente por sus labios –


- ¿Qué? – pregunto sin poder creer en lo que había escuchado Jae Joong –


- Que me gustas… y aunque no sientas lo mismo que yo… sólo no te alejes de mí.


- Tú también me gustas – confeso tímidamente –


Con una sonrisa tierna, Yunho acercó el rostro de Jae Joong y le dio un dulce beso que marcó el inicio de lo que sería el amor más puro que jamás nadie había visto.


A partir de ese entonces Yunho recogía todos los días a Jae Joong en su casa e iban tomados de la mano al instituto.


Las burlas a Jae Joong aun así no paraban, pero con el pasar del tiempo él se fue convirtiendo en un bello cisne de piel blanca y ojos negros. Atraía las miradas de todos al pasar y celos de muchos de sus compañeros. Una broma nada inocente le dejo con un brazo roto y a los responsables les costó la expulsión del instituto.


Yunho le ayudaba a cargar sus libros, cambiaba las páginas cuando era necesario y le ayudaba en todo.


Los años fueron pasando y con ello llego el tiempo de ir a la universidad. Yunho estaba postulando a la mejor universidad de economía del país, mientras Jae Joong no le había dicho sus planes.


Cuando la carta de aceptación llego a la casa de Yunho, él corrió feliz a darle la buena nueva a su novio.


El verano estaba llegando a su fin con pasos agigantados, el nerviosismo por la universidad hacia mella en Yunho hasta el punto de tenerlo paranoico.


Un día Jae Joong se presentó frente a su puerta y el gustoso le dejo pasar. Tuvieron una linda tarde disfrutando de la compañía del otro.


Jae Joong lo miró a los ojos y con nerviosismo mordió su labio inferior.


- Me iré – dijo con la voz temblorosa –


- ¿Te irás?, ¿Dónde? – pregunto extrañado –


- Me ofrecieron una beca para estudiar filosofía griega en Atenas.


- ¿Te irás a Grecia? – preguntó con los ojos llenos de lágrimas –


- Sí… esta es la única oportunidad que tengo para poder estudiar lo que me gusta de primera mano.


- Tienes razón.


- Pero, si tu no quieres me quedare.


- Cariño, no pierdas tu oportunidad. Yo siempre esperare por ti.


- Te voy a extrañar.


- Y Yo a ti.


Una semana pasó y llego el día de decir adiós.


Estaban sentados esperando la llamada para el vuelo que los separaría. A los pocos minutos la voz femenina dio el primer llamado a abordar el avión rumbo a Atenas, Grecia.


Con un gran abrazo se despidieron y Yunho vio partir a su primer y único amor lejos de él.


Pasados dos años el único contacto que tenían eran llamadas telefónicas y correos electrónicos.


A gran velocidad se acercaba la navidad y Yunho deseaba con todas sus fuerzas que su novio pudiese estar con él para esa fecha.


Escribió un correo temprano el día 20 de diciembre en la mañana, en el que ponía.


“Cariño, me gustaría saber si vas a poder venir a Corea para navidad. Quiero verte


Te amo.”


Unas cuantas horas después le llego una respuesta a su correo.


“Lo siento amor, pero tengo exámenes después de las vacaciones de navidad y no podré ir a Corea.


Lo siento mucho”


Con tristeza apago su laptop y pensó que debía ser comprensivo con su novio. Él se encontraba lejos en Europa y no podía darse el tiempo de viajar sólo para verlo.


- Hijo, ¿Qué sucede?


- Jae Joong no podrá venir desde Grecia a pasar la navidad aquí.


- Lo siento hijo. Pero seguramente en vacaciones el vendrá y podrá salir juntos.


En tiempo avanzaba y la navidad se acercaba. Con ello Yunho se ponía cada vez más trise. Lo único que quería era que su querido novio pudiera pasar la navidad junto a él, pero él sabía que eso no era posible.


En Grecia Jae Joong vivía una situación similar, quería pasar la navidad con su novio pero no podía permitírselo. En esos momentos Grecia no estaba pasando por una buena situación económica y por obvias razones la economía de un estudiantes becado se veía afectada.


Con un poco de tristeza partió al parque cerca de su casa para encontrase con un amigo de la universidad.


- ¿amigo que sucede?


- Yoo Chun, lo que pasa es que mi novio quiere que vaya a Corea para esta navidad. Pero no puedo costear el viaje.


Yoo Chun se quedó pensando en lo dicho por su amigo. Realmente no le parecía justo que Jae Joong no pudiera ver a su novio, cuando él tenía al suyo junto a él.


Yoo Chun había sido la primera persona que le hablo en la universidad al verlo siempre tan solo. Para él fue curioso encontrar otro coreano en la universidad, ya que desde que había comenzado el año escolar los únicos coreanos que había visto en el campus eran él y su novio.


Al llegar a su departamento en el que Junsu y él vivían le planteo el problema de Jae Joong.


- Tenemos que encontrar la manera de ayudarle.


- Pero, ¿Cómo lo ayudaremos?


- Cariño, tu padre tiene dinero y acaba de llamar el maestro de historia para decir que decidió cancelar el examen.


- Oh, esa es una buena noticia estará feliz cuando sepa que podrá ir a ver a su novio.


- Pero primero debemos conseguir un boletó de avión a Corea. – le recordó Junsu –


- Llamare a mi padre – dijo levantándose del sofá con el teléfono en mano –


Al día siguiente se pararon frente a la puerta del piso de Jae Joong y esperaron que les abriera. Una vez dentro se dieron cuenta que el escritorio de Jae Joong estaba lleno de libros y apuntes.


Yoo Chun se acercó al escritorio y tiro todo lo que estaba sobre él.


- ¡Yoo Chun! – grito Jae Joong –


- Deja de estudiar Jae Joong.


- Pero, tenemos examen de historia.


- No, no tenemos. – dijo Junsu –


- ¿De qué hablas?


- El profesor Tavalas me llamó y dijo que el examen se cancelaba.


- ¿Qué?


- El examen se cancela, ya puedes ir a ver a tu novio a Corea.


- ¿En verdad?


- Sí.


- Pero, no tengo dinero para un boleto de avión.


- No te preocupes por eso. Aquí lo tienes – sonrió Yoo Chun –


- ¿Cómo? ¿Cómo lo hiciste?


- Con un par de llamadas y un viejo con el corazón blando. Le debes las gracias a mi padre.


- No sé cómo agradecerles esto.


- No tienes nada que agradecer, sólo arregla tus maletas y prepárate para viajar.


- Tengo que decirle a mi novio.


- No le digas, que sea una sorpresa.


En Corea un triste Yunho miraba por la ventana a un par de días de navidad. Un suspiro escapo de sus labios, lo que provocó que su madre se acercara preocupada.


- Hijo, arriba el ánimo. Quizá el otro año podrá venir a pasar la navidad contigo.


- Eso espero mamá


En el aeropuerto un joven alto y bien parecido llegaba desde el viejo continente. Se fue directo a un hotel y decidió hacer una llamada.


La señora Jung estaba verificando el tenerlo todo listo para la cena cuando recibió una llamada.


- ¿Hola?


- ¿Señora Jung?


- ¿Jae Joong? – dijo en un susurro –


- Sí, soy yo.


- ¿Por qué llamas? – pregunto gratamente sorprendida –


- Llamaba para pedirle su ayuda en una sorpresa para Yunho.


- ¿Sorpresa? ¿Dónde estás? – pregunto alegre –


- Acabo de llegar a Corea desde Grecia.


- Pero, creí que tenías un examen y no podrías venir.


- El profesor canceló el examen y pude venir a darle una sorpresa a Yunho.


- ¿para cuándo es la sorpresa? – pregunto la mujer vigilando que su hijo no escuchara nada –


- Para la noche buena.


- Entonces yo te ayudo, no te preocupes.


La señora Jung comenzó a preparar la mesa y su hijo se extrañó al ver cinco platos sobre la mesa.


- Mamá, ¿Por qué hay cinco platos? Sólo somos cuatro personas.


- Tendremos un invitado


- ¿Quién vendrá? ¿Uno de mis tíos?


- Sí, uno de tus tíos. – mintió la mujer –


Cuando la comida estaba en la mesa y todos estaban reunidos para comer, el timbre de la casa sonó.


- Iré yo – dijo Yunho –


- No hijo, tu siéntate yo voy – se apresuró a decir la mujer poniéndose en marcha hacia la puerta –


- De acuerdo.


En la puerta había un muchacho de cabello negro con un enorme paquete que mediría cerca de un metro noventa.


- Paquete para Jung Yunho –sonrió el chico – traído desde el viejo continente – le dijo a la madre de Yunho en un susurro –


- Gracias joven, puede dejar el paquete en la sala. – sonrió la mujer dejando pasar al muchacho –


- Hasta luego señora – dijo después de dejar el paquete en medio de la sala de estar-


- ¿Qué es eso mamá? – preguntó Ji Hye que salió del comedor al oír las voces –


- Llama a tu hermano.


- De acuerdo.


Al llegar a la cocina Ji Hye le dijo a Yunho que fuera a la sala de estar y él junto a su padre se dirigió allí.


- ¿Qué sucede mamá? – preguntó Yunho –


- Quiero que vengas a abrir tu regalo.


- Eso lo puedo hacer mañana, ahora vamos a cenar.


- Hijo, es necesario que lo abras ahora.


- De acuerdo.


Resignado se acercó al enorme paquete y comenzó a desanudar el moño. De repente la caja comenzó a desarmarse y tras ella vio aparecer a su novio.


- ¡Ta-dah! – dijo estirando los brazos –


- ¿Jae Joong? – con lágrimas en los ojos y la voz quebrada no daba crédito a lo que veía –


- Soy yo cariño. – dijo saliendo con cuidado –


- ¿Qué haces aquí? Creí que estarías en Grecia


- Mi examen se canceló y con ayuda de unos amigos pude venir a Corea


- Te extrañe demasiado – dijo abrazándolo –


- Yo también te extrañe.


- Sentémonos a comer – propuso la madre de Yunho sonriendo –


Sin siquiera esperarlo Yunho obtuvo el mejor regalo de navidad que podría pedir; que su querido y amado novio pudiese pasar la navidad con él.

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